cuando
muera tu traviesa curiosidad,
cuando
memorices todos sus recovecos
y decidas
otra vez regresar,
ya no
estaré aquí en el mismo lugar.
Si no tiene
mas que un par de dedos de frente;
y descubres
que no se lava bien los dientes.
Si te quita
los pocos centavos que tienes
y luego
te deja solo tal como quiere.
Se
que volverás el día en que ella te haga trizas
sin almohadas para llorar.
Pero si te has decidido y no quieres mas
conmigo,
nada ahora puede importar,
porque sin ti el mundo ya me da igual.